La combustión, uno de los grandes problemas de la química del siglo XVIII, despertó el interés de Lavoisier porque éste trabajaba en un ensayo sobre la mejora de las técnicas del alumbrado público de París. Comprobó que al calentar metales como el estaño y el plomo en recipientes cerrados con una cantidad limitada de aire, estos se recubrían con una capa de calcinado hasta un momento determinado en que ésta no avanzaba más. Si se pesaba el conjunto (metal, calcinado, aire, etc.) después del calentamiento, el resultado era igual al peso antes de comenzar el proceso. Si el metal había ganado peso al calcinarse, era evidente que algo del recipiente debía haber perdido la misma cantidad de masa. Ese algo era el aire. Por tanto, Lavoisier demostró que la calcinación de un metal no era el resultado de la pérdida del misterioso flogisto, sino la ganancia de algo muy material: una parte de aire. La experiencia anterior y otras más realizadas por Lavoisier pusieron de manifiesto que si tenemos en cuenta todas las sustancias que forman parte en una reacción química y todos los productos formados, nunca varía la masa. Esta es la ley de la conservación de la masa, que podemos enunciarla, pues, de la siguiente manera: | ||
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"En toda reacción química la masa se conserva, esto es, la masa total de los reactivos es igual a la masa total de los productos" | ||
ENUNCIADO:
"En toda reacción química la masa se conserva, esto es, la masa total de los reactivos es igual a la masa total de los productos. Tiene una importancia fundamental, ya que permite extraer componentes específicos de alguna materia prima sin tener que desechar el resto; también es importante, debido que nos permite obtener elementos puros cosa que sería imposible, si la materia se destruyera".
Energía eólica es la energía obtenida del viento, o sea, la energía cinética generada por efecto de las corrientes de aire, y que es transformada en otras formas útiles para las actividades humanas.
El término eólico viene del latín Aeolicus, perteneciente o relativo a Eolo, dios de los vientos en la mitología griega. La energía eólica ha sido aprovechada desde la antigüedad para mover los barcos impulsados por velas o hacer funcionar la maquinaria de molinos al mover sus aspas.
En la actualidad, la energía eólica es utilizada principalmente para producir energía eléctrica mediante aerogeneradores. A finales de 2007, la capacidad mundial de los generadores eólicos fue de 94.1 gigavatios.Mientras la eólica genera alrededor del 1% del consumo de electricidad mundial, representa alrededor del 19% de la producción eléctrica en Dinamarca, 9% en España y Portugal, y un 6% en Alemania e Irlanda (Datos del 2007).
La energía eólica es un recurso abundante, renovable, limpio y ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero al reemplazar termoeléctricas a base de combustibles fósiles, lo que la convierte en un tipo de energía verde. Sin embargo, el principal inconveniente es su intermitencia.
La Energía Luminosa es aquella transportada por la luz, se manifiesta sobre la materia de distintas maneras, una de ellas es arrancar los iones de los metales, puede comportarse como una onda o como si fuera materia, pero lo más normal es que se desplace como una onda e interactúe con la materia de forma material o física.
Su velocidad de desplazamiento es celerísima, se desplaza a 300.000 km/s pero esto solo es a través del vacío, porque cuando atraviesa un medio material como el agua o el aire su velocidad disminuye, cuando viaja a través del diamante (adamus en griego, que quiere decir invencible al ser muy duro y rayar a todos los demás minerales) su velocidad queda a solo 144.000 km/s y con una temperatura de 0 grados kelvin quedaría congelada, lo que ocurre es que no se ha alcanzado aún esa temperatura, solo en algunas reacciones químicas se ha rozado pero no se ha alcanzado.